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Vigencia de Nikola Tesla

25 Mar

Así se titulaba mi ponencia en el evento TEDxGranVia, y aquí la tenéis casi al completo.

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Vídeo

Salvar Wardenclyffe

19 Mar

Un estupendo vídeo que llama al salvamento de lo que queda de Wardenclyffe, el último, abortado y visionario proyecto de Tesla.

Cosas del pasado que dan que pensar

13 Oct

Dice la frase manida que conocer el pasado ayuda a comprender el presente. No tengo muy claro que sea necesariamente así, por más que, evidentemente, sea fácil establecer analogías. Además, cada tiempo tiene sus propios condicionantes, pero hay similitudes que no pueden pasarse por alto. A mí me sucede con los supuestos riesgos de las redes de telefonía móvil y, ahora, las de wi-fi, cuya influencia dañina sobre nuestra salud no para de ser proclamada, por más que ningún estudio científico parezca haberla establecido de manera concluyente (de hecho, si existiera tal efecto, y teniendo en cuenta que llevamos más de una década conviviendo con los móviles, ¿no debería haber ya estadísticas que demostrasen un sustancial aumento de los casos?).

Mi natural escepticismo se vio reforzado cuando conocí, a partir de la documentación para el libro de Tesla, la campaña de desprestigio de la corriente alterna emprendida por Edison a finales del siglo XIX, manipulando estadísticas de accidentes y ofreciendo espectaculares sacrificios públicos de animales (amén de promoverla para el funcionamiento de la silla eléctrica). Tuvo a todos los medios a sus pies, y si hoy vemos las páginas, nos sorprenderíamos de que esa tecnología sin la que hace mucho que no podemos vivir parecía algo que tenía que ser alejado de nuestras casas a cualquier precio. Sí, el pasado no necesariamente ayuda a entender el presente, pero hay cosas que dan que pensar.

Presenciar un atisbo del futuro

6 Oct

Invitado por el departamento de I+D+I de HC Energía, estoy en Oviedo para asistir al encuentro Con ciencia en la energía. Desafíos de I+D en el sector eléctrico. Una muestra de generosidad porque, a pesar de haberme sumido en la figura y la historia de Tesla, lo que necesariamente me obligó a documentarme sobre los conceptos y la evolución de la electricidad, evidentemente poco o nada puedo aportar en un terreno, el del futuro del consumo, generación y distribución de la energía, que es campo donde ingenieros, tecnólogos y científicos tienen, desde luego, la voz cantante.

Sin embargo, sí que supongo por qué estoy en mi ciudad natal, y es porque esta tarde he tenido la ocasión de escuchar la presentación de Eric Giler, director ejecutivo de WiTricity, la compañía que, nacida en el MIT, ha retomado, cien años después, el sueño tesliano de la transmisión inalámbrica de la electricidad. Bien es verdad que en un campo más humilde que el soñado por nuestro inventor favorito, pues se “limita” a recargar y mantener en funcionamiento los mil y un aparatos eléctricos que tenemos en casa, mantener las luces encendidas o resolver las necesidades eléctricas de un hogar sin necesidad de enchufar nada, captando la energía a través de la inducción electromagnética.

A diferencia del resto de los intervinientes, Giler no es propiamente un científico, sino un empresario, y se nota. Su exposición es amena, clara y bien argumentada, quizá demasiado didáctica para el nivel de los presentes (excepto yo, claro), quizá porque es consciente de que entre el público puede encontrarse alguien que quiera invertir en el sistema (numerosas empresas del campo del automóvil, la electrónica, la medicina o incluso la defensa ya están trabajando con ellos). Y por eso, al final hace una demostración de un móvil o una pequeña lámpara encendiéndose a distancia de la placa resonante que envía la energía. Como colofón, el sistema que servirá para cargar un coche sin necesidad de cables. Un gran logro tecnológico, que es saludado con entusiasmo por los expertos presentes (que no son pocos).

Pero, ¿qué queréis? Uno, que es así como es, no puede evitar pensar que la demostración sabe a poco comparado con las maravillas con las que Tesla dejaba boquiabiertos a sus contemporáneos. Claro que la diferencia es que el bueno de Niko no logró sacar adelante su sistema, mientras que estos chicos de WiTricity no parecen ir mal encaminados. Sí, lo sé, pero si Giler hubiese terminado haciéndose atravesar por unos cuantos miles de voltios (ni siquiera pido 250.000, como públicamente hacía Tesla), pues quizá me habría sentido un poco más realizado. Pero en fin, seguramente el futuro, para ser real, tenga que sacrificar algo de espectacularidad para ganar en realismo.

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